Obispado de Sinaloa
Tales consideraciones movieron el ánimo de N. Smo. Padre el Sr. León XIII que en la actualidad gobierna felizmente la Iglesia de Dios, a dividir nuestra diócesis separando la provincia comprendida en el Estado de Sinaloa y erigiéndola en nuevo Obispado; con lo que el antiguo de Sonora quedará reducido al territorio que comprende el Estado del mismo nombre.
El territorio que comprende el Estado de Sinaloa y que en lo anteriormente ha pertenecido al Obispado de Sonora desde la publicación de este nuestro decreto quedará de hecho y de derecho separados enteramente de aquel Obispado y erigido en nueva diócesis que llevará el nombre de Sinaloa.
Esta provincia, cuya capital es la ciudad de Culiacán que tendrá unos 5,000 habitantes, colinda con e N.O. con Sonora: por el S.O. con Jalisco: por el N.E. con Durango y Chihuahua; y por el S.O. con el océano pacífico y golfo de California; su extensión de S.E. a N.O. es como de 600 millas; y de S.O. a N.E. como de 150 por término medio: así es que su extensión total es como de 90,000 millas cuadradas. Comprende tres ciudades, seis villas y como ochenta pueblos o aldeas, además de algunas haciendas de labor y de minas y otras congregaciones poco numerosas. Los habitantes de toda la provincia son 150,000 y el número de parroquias veintisiete en el orden alfabético siguiente:
Alaya, Bacubirito, Badiraguato, Cacalotan, Capirato, La Concepción, Conitaca, Copala, Cosalá, Culiacán, Chametla, Chois, El Fuerte, El Rosario, Escuinapa, Guasave, Imala, Mazatlán, Mocorito, Mochicahui, Presidio de Mazat, Quilá, Ntra. Sra. De La Noria, San Ignacio, San Javier, San Sebastián y Sinaloa.
No hay catedral ni cabildo; pero la iglesia principal de Culiacán, que se ha levantado en estos últimos años, es amplia, hermosa y bien dispuesta para fijar allí la silla episcopal.
Decreto constitucional colectivo de la desmembración de la diócesis de Sonora en dos obispados de Sinaloa y Sonora. Se dio en Roma el día 24 de Mayo de 1883.
El antiguo Obispo de Sonora Don José de Jesús María Uriarte y Pérez ha sido trasladado por la Santa Sede Apostólica al nuevo Obispado de Sinaloa y quedará en posesión de su nuevo título y diócesis de Sinaloa desde el día que se publique este nuestro decreto.
Palacio arzobispal de Guadalajara a los diez y nueve días de octubre de mil ochocientos ochenta y tres. (19/OCT/1883). (1)

Don José de Jesús María Uriarte y Pérez
PRIMER OBISPO DE SINALOA
19 DE OCTUBRE DE 1883
En Batopito, Badiraguato nació José de Jesús María Uriarte Pérez, octavo hijo del matrimonio integrado por Don Domingo Uriarte y la señora María Pérez, siendo bautizado en la hoy cabecera municipal el 12 de diciembre de 1825.
Un verdadero apostolado ejerció este ilustre sacerdote que con el tiempo y en premio a sus grandes virtudes, llegó a convertirse en el primer Obispo de Sinaloa.
Un extenso trabajo en el que lamentablemente se omite el nombre del autor, me ha permitido conocer la trayectoria de este personaje que a los once años, concluida la instrucción primaria, se inscribió en el Seminario Conciliar de Culiacán, en donde destacó notablemente en las ciencias y en las virtudes. El 22 de septiembre de 1850 coronó su brillante carrera al recibir la altísima dignidad sacerdotal. En Badiraguato cantó su primera misa.
En 1853 dio pruebas de su celo apostólico. En esa época apareció el cólera Morbo y desafiando el peligro del contagio “día hubo en que administró los sacramentos hasta a cien enfermos. Dios le preservó de contraer tan terrible mal”
Pasada la epidemia desempeñó en el Seminario la cátedra de teología moral. Después fue nombrado párroco de Quilá cuya iglesia construyó. El 23 de noviembre fue nombrado Rector del Seminario, a cuyo frente estuvo hasta su promoción al episcopado. (2)







